"Bienvenida inspiración, no me cuentes dónde has estado, no me interesa hasta cuándo tienes pensado quedarte, sólo muéstrame algún lugar de los que solamente tú conoces"
inspiración.
(Del lat. inspiratĭo, -ōnis).
Esto no es un cajón de sastre, ése en el que la sabiduría popular afirma que puede encontrarse de todo. Esto es más bien el cajón de un desastre: sumas de partes que nunca conformarán un todo, pinceladas que jamás llegarán al lienzo, negativos desordenados de fotos que nunca vieron la luz, conceptos, pensamientos, palabras. Probablemente aquí no encuentres lo que buscas pero quién sabe si tal vez algo se despierte en ti al encontrar algo que no te esperabas.
¿Cuál es mi refrán más recurrente? Eso lo tengo claro. Mi favorito es “¿De dónde vienes? Manzanas traigo”. Una ingeniosa forma de sintetizar la desolación que produce que alguien responda a tus preguntas cambiando arbitraria y unilateralmente de tema y dejándote con más dudas de las que tenías en un principio. Y en este tiempo de elecciones que vivimos, este refrán está más de moda que nunca. De hecho, seguro que a los políticos les enseñan este refrán desde que se afilian a su partido.